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Somos conscientes de que las dificultades del entorno son las nuestras y, sin pretender sustituir al Estado, debemos contribuir a que el nivel de vida de nuestras comunidades mejore. Sólo así podemos construir una sociedad más justa, con mejores niveles de bienestar. Es esta la filosofía que practicamos permanentemente en todas las actividades que desarrollamos.
La convicción de que como organización tenemos un compromiso de vital trascendencia con el desarrollo del entorno en que nos desenvolvemos, nos anima a seguir asumiendo retos y emprendiendo acciones para consolidar relaciones de largo plazo y de mutuo beneficio con todos aquellos con quienes interactuamos.
A través de la Fundación Promigas, hemos capitalizado nuestra gestión social con prácticas inspiradas en la ética del desarrollo, con las que buscamos una distribución equitativa de oportunidades y la ampliación de las posibilidades de las personas. Trabajamos con la certeza de que ellas son capaces de transformar a la sociedad en sus múltiples dimensiones y de ser transformadas por ésta de una manera positiva.
Durante los últimos años hemos invertido alrededor de un millón y medio de dólares anuales en los programas sociales de la Fundación y en donaciones y contribuciones, principalmente a instituciones cuyo objetivo es la promoción de la educación y de la cultura. Nuestros programas están presentes en 80 % de los municipios del área de influencia de nuestro sistema de gasoductos.
Concentramos nuestros esfuerzos en generar procesos de gestión social sostenibles para el mejoramiento de la calidad educativa y el progreso económico y social, los cuales representan nuevas oportunidades de desarrollo para las familias del Caribe colombiano.
En relación con la educación, ponemos especial énfasis en ella porque creemos que es sinónimo de equidad, desarrollo y nuevas oportunidades de vida y que es un instrumento fundamental para propiciar la movilidad social.
Las metodologías que hemos implementado en los programas de desarrollo educativo apoyan el mejoramiento de las competencias básicas, ciudadanas y laborales de los estudiantes, definidas por el Ministerio de Educación Nacional como medidas importantes para el logro de la calidad educativa, y se articulan a través de las secretarías de educación de los gobiernos locales.
Cada año se vinculan a nuestros programas más de 300 escuelas, se capacitan alrededor de 1.500 personas entre docentes, estudiantes y padres de familia y se impacta una población que supera los 200.000 estudiantes.
El programa de generación de empleo que adelanta la Fundación Promigas se basa en un modelo de reeducación con énfasis en el crecimiento integral del famiempresario, diseñado para comunidades muy pobres. Con esta modalidad que brinda capacitación, asesoría y créditos con planes blandos de financiación, estimulamos el progreso de pequeños negocios, la prosperidad económica familiar, el crecimiento personal y el fortalecimiento de la economía local. |