Es In
      Contacto      Fundación Promigas      Proveedores      Nominaciones      Extranet

 Editor de contenido

Gas natural en Colombia


Cifras del sector

 ​

CANASTA ENERGÉTICA Y EMISIONES DE CO2

 

 

En los últimos 20 años, el petróleo perdió siete puntos porcentuales en la canasta energética colombiana, al pasar de un 48 % a 41 %. Lo anterior contrasta con la situación de otros combustibles fósiles, como el carbón y el gas natural, que en este mismo período ganaron seis y cuatro puntos porcentuales en esta canasta, respectivamente.



Colombia se sitúa en el puesto 4º en emisiones de CO2 en Sur y Centroamérica

 

El carbón presentó, en el período en estudio, la mayor tasa de crecimiento promedio anual (TACC) entre las fuentes energéticas utilizadas en el país, que fue de 24 %. Lo anterior, aunado a que el petróleo a 2018 sigue siendo el energético de mayor consumo en Colombia, trae como consecuencia que las emisiones de CO2 que se producen en el país no disminuyan, y que, por el contrario, observen un TACC de 3 %.

 

EXPLORACIÓN Y RESERVAS

 





Como lo registra la ANH, “los precios internacionales del barril de petróleo, del 2010 al 2014 motivaron el incremento en la actividad exploratoria (597 pozos A3). De forma opuesta, “el período 2015-2018 se vio afectado por una disminución drástica en dicho precio del barril, que conllevó una caída vertiginosa en la actividad exploratoria, reflejada, principalmente, en la disminución de la perforación de pozos exploratorios (148 pozos perforados a la fecha)”.

 

 





Después de tener una actividad exploratoria, muy disminuida por cuatro años, en el 2019, se asoman vientos de cambio para dicha actividad. Al respecto, el presidente de la ANH, Luis Miguel Morelli, afirmó: “Esperamos que al finalizar el 2019 podamos tener, al menos, 25 contratos firmados en total entre costa afuera y área continental, y tener una inversión comprometida, para los próximos cuatro años, de más de 3.000 US$MM”.

 

 

Minminas y la ANH, a comienzos de mayo de 2019 revelaron las cifras de reservas probadas de gas natural a cierre de 2018 que llegan a 3.782 Gpc. Lo anterior significó un decrecimiento de 2,9 % con respecto a las reservas probadas de 2017. A diferencia de años anteriores, no se publican aún cifras oficiales de reservas probables y posibles, las cuales, por costumbre sectorial, se denominan reservas totales.

 

Durante 2018, el país logró adicionar 272 Gpc a sus reservas probadas. De esta cifra, 238 Gpc se dieron por reevaluaciones, mientras que por nuevas incorporaciones se adicionaron 34 Gpc.

Tanto en el Gobierno colombiano como en los agentes del sector existe cierto grado de preocupación por los volúmenes de las reservas reincorporadas en los últimos años. Al respecto, se transcriben opiniones en las que se expresa este sentir:

“Preocupa la caída en las reservas de gas natural. Tenemos un rezago de cinco años en los que no se han celebrado contratos para la producción de este combustible. Pero con los cinco convenios, y otras inversiones, esperamos la reactivación de campos gasíferos en aguas del mar Caribe”. Luis Miguel Morelli, director de ANH.

“El horizonte de autosuficiencia es preocupante en gas. Por esta razón, es importante reforzar la actividad exploratoria a través de la generación de incentivos del Gobierno”. Germán Espinosa, presidente de la Cámara de Bienes y Servicios Petroleros (Campetrol).

Fuente: https://www.portafolio.co/economia/ Reservas-de-petroleo-en-colombia-suben-de-5-7-a-6-2-anos-529499.

 

 



Casanare, en el piedemonte llanero, lidera las reservas probadas de gas natural en el país, con una participación de 59 %. En este departamento se ubican diez campos que registran reservas de este hidrocarburo, de los que se destacan por sus mayores volúmenes Cupiagua, Cusiana y Pauto-Floreña.

 

PRODUCCIÓN Y SUMINISTRO

 

Cuando se comparan los volúmenes de la producción fiscalizada de los últimos dos años con las cifra de las dos décadas anteriores, se observan disminuciones entre un 20 % y un 30 %. Lo anterior, motivado por los volúmenes que antes se extraían y reinyectaban en el piedemonte llanero para mayor producción petrolera. Esto sucedió hasta que entraron en operación las nuevas plantas de tratamiento de gas y las ampliaciones de las existentes, en Cupiagua y Cusiana.

 

 

Durante los últimos 20 años, el gas de La Guajira ha sido protagonista en el suministro de este combustible al país y en las exportaciones a Venezuela. En 1999, cuando ya llevaba un poco más de 20 años de producción, alcanzaba una participación de 74 % del total del suministro nacional, y aun en la actualidad, dos décadas después, participa con un 26 %, lo que demuestra vigencia en el tiempo, que, según las últimas declaratorias de producción, se extenderá, como mínimo, hasta 2028.

 



En 2017 hace su aparición un nuevo actor en el suministro de gas natural del país: la planta de regasificación SPEC LNG. Un año después, el GNL importado y regasificado en esta infraestructura, que tiene como destino tres térmicas de la Costa Caribe, ya alcanza una participación de 2 % del total de gas suministrado.

 

 

Cuando se comparan las declaratorias de producción con pronósticos previos (mayo de 2017 y de 2018) con el suministro de cada año, se observa de forma global ejecuciones muy cercanas a los pronósticos: 99 % y 97 % respectivamente para 2017 y 2018. Se destaca en 2018 la ejecución mayor de 89 Gbtud en los campos Pauto-Floreña, los cuales muestran un consumo propio y un volumen importante de gas enviado a planta.

 

La participación de los Llanos Orientales en la declaratoria de producción a 2028 disminuye nueve puntos porcentuales. Lo anterior motivado en que la más reciente declaratoria de producción, publicada por el Ministerio de Minas y Energía en julio de 2019, proyecta a partir de 2023 el inicio de la declinación del campo Cusiana, y da por terminada su etapa productiva en 2027.

 

 

 

 

Minminas y la ANH, anunciaron, el 13 de mayo de 2019, que el factor R/P, con el cual se estima la vida útil de las reservas probadas de gas natural del país, era de 9,8 años. Para la obtención de esta cifra, aparte de las reservas probadas a cierre de 2018, 3.782 Gpc, se estableció un supuesto de producción para los años venideros de 386 Gpc. Esta última cifra, que para este informe se establece en 454 Gpc por ser este el suministro de gas en 2018, es la causante de que el cálculo de este factor en el ejercicio propio arroje 8,3 años, una cifra menor en 1,5 años a la expuesta por Minminas y ANH, 9,8 años.



En un escenario de cálculo del factor R/P, en el que a las reservas probadas se le adicionan los volúmenes de las reservas probables y posibles a cierre de 2017, el número de años asciende a 13,2. Si a esta cifra se le suma el gas importado, que por capacidad y duración del contrato (18 u 8 años) podría entregar SPEC LNG, el número de años asciende a 20 y a 16,2, respectivamente.

 

TRANSPORTE DE GAS POR REDES

 

En los últimos 20 años, Promigas fue la transportadora de gas natural que más kilómetros de gasoductos sumó a su red de transporte, 1.292 km, con los que duplica la cifra de dos décadas atrás. TGI (871 km), Progasur (304 km) y Promioriente (274 km) fueron otras transportadoras que adicionaron una cantidad interesante de kilómetros de gasoductos a sus redes.

 

 

En el transcurso del período en estudio, 1999 – 2018, TGI observó un crecimiento de 332 Mpcd en su volumen de gas transportado, pues llegó a 460 Mpcd, con los cuales alcanzó una participación de 46 % del total gas transportado en el país, seguida en esta instancia por Promigas con un 37 %.

 

 

DISTRIBUCIÓN Y COMERCIALIZACIÓN

Cobertura

 

Todos los esfuerzos de los agentes del sector en estas dos décadas, de mano con el Gobierno Nacional, se ven reflejados en la excelente dinámica que se observa en las cifras de cobertura de gas natural. En este período, se llevó el gas a siete departamentos, 584 municipios, 7,4 millones de usuarios residenciales, con lo cual se alcanzó cobertura efectiva en 46 puntos porcentuales, y 158.896 comercios e industrias.

 

 

Actualmente, en nuestro país siete de cada diez habitantes tienen acceso a las bondades del gas natural, cuando 20 años atrás solo dos de cada diez podían disfrutar de este energético. Una razón más para afirmar que el gas natural es un beneficio para los colombianos.

 

En términos generales, los usuarios conectados a gas natural en las cuatro grandes regiones del país presentaron crecimientos importantes en estos últimos 20 años, acordes con su nivel de población. La región Pacífica, que en 1999 solo contaba con unos cuantos usuarios en el Valle del Cauca, presentó en este período el TACC más alto, 17 %, dada la masificación alcanzada en el Valle del Cauca y la llegada a Cauca, Nariño y Chocó.

 

 

 

 

A cierre de 2018, con los usuarios de cuatro grandes distribuidoras del país: Gas Natural, EPM, Gases de Occidente y Gases del Caribe, se obtiene una concentración de 59 % del total de usuarios del país. De un total de 7,6 millones de usuarios conectados en los últimos 20 años, 6,3 millones, un 84 %, pertenecen a los estratos 1, 2 y 3, correspondientes a la población con menores ingresos.

 

 

 


Consumo

 

En 2018, mientras que en la Costa Caribe, aun sin ser un año con afectación del fenómeno del Niño, su sector eléctrico lideró el consumo de gas con una participación de 44 %. En el interior del país fue el sector industrial y comercial el mayor consumidor, con 34 %. Se destaca en la Costa Caribe, los consumos que en los dos últimos años presentó el sector de ‘Refinerías y otros’, motivado por la entrada, en un 100 %, de la planta Reficar (Ecopetrol), en Cartagena.

 

 





El consumo de gas natural en Colombia creció en estos 20 años a un TACC de 3 %. Sin embargo, en la primera década, dada la fuerte presencia de departamentos con mercados emergentes, este TACC alcanzó un 5 %, mientras que en los últimos 10 años disminuyó hasta un 2 %.

 

 

 

GAS NATURAL VEHICULAR

 

 



A finales del siglo XX, el GNV en nuestro país solo tenía presencia en las capitales de la Costa Caribe, y apenas iniciaba su desarrollo en Bogotá y en Neiva. En la actualidad, esta tecnología llega casi a la totalidad del país, y se encuentra cercana a los 600.000 vehículos convertidos, una tercera parte de ellos en Bogotá.

 

 

Aun cuando este índice de vehículos/EDS puede verse afectado por las falencias del sector en cuanto a la cuantificación de las conversiones desafectadas, sea por chatarrización o desmonte, se alcanza a detectar en varias ciudades del interior del país, como Pereira, Bucaramanga, Bogotá y Medellín, un índice por encima de los 1.000 vehículos/EDS, situación que puede estar mostrando oportunidades para el montaje de nuevas EDS en esas ciudades.

 

 



Con el propósito de incentivar el consumo de GNV en el país, empresas del sector, pertenecientes a diferentes eslabones de la cadena, le apuestan a un nuevo segmento de este mercado. Se trata de vehículos dedicados para el sector del transporte de carga, como camiones y tractocamiones de carga pesada en carreteras, y vehículos “última milla”, que realizan despachos urbanos. Estos se constituyen en una nueva oferta de transporte limpio para movilizar carga en Colombia.

Precios y tarifas

 

Se observa en los últimos cinco años estabilidad en los precios promedios de los contratos de Cusiana – Cupiagua. Situación contraria ocurre con los precios de Ballena y Clarinete, los cuales, después de un pico máximo en 2015, han venido disminuyendo paulatinamente.

 

 

Tarifa a usuario final

 

 

 

A pesar de que en la última década se conectaron, aproximadamente, unos 200.000 usuarios más de estrato 2 que de estrato 1, dado el mayor nivel de subsidio que se otorga a los usuarios de estrato 1, la participación de este último estrato en el total de subsidios otorgados ganó 7 puntos porcentuales en detrimento de la participación de los subsidios de estrato 2.

 

Mientras que en estas dos décadas el monto de los subsidios que se otorgan a los usuarios de estratos 1 y 2 observaron un TACC de 22 %, las contribuciones que se recaudan de los usuarios de estratos 5 y 6, y de no residenciales, solo alcanzaron un TACC de 11 %.

Lo anterior representó, en solo las cifras de 2018, un desfase cercano a 510.000 millones de pesos, suma que debe salir de apropiaciones del presupuesto nacional, situación que año tras año viene causando mayor preocupación en el Gobierno.


Precios del GNV

 

 

 




Dado que el precio promedio del m3 de GNV que se cobra en Cali se encuentra entre un rango de $ 140 a $ 300 por encima del cobrado en las otras tres ciudades de la muestra, el ahorro del GNV con respecto a la gasolina corriente en la capital del Valle es el único que se encuentra por debajo de 40 %.​